PRIMERA
CLASE
Era una mañana más alegre de
lo común, despertarse para asistir a clase de 10 trae mucha más paz al
corazón que la fría madrugada del resto de la semana. Entré y encontré a mis compañeros,
tomé el asiento que ellos habían guardado para mí y esperamos al profesor.
Finalmente, entró. Me dio la impresión de que tenía un aspecto juvenil, debido
a sus particulares lentes color blanco, no muchos decentes de la
Universidad tienen este estilo.
Inició la clase presentándose,
como es usual en la primera semana de clase, su nombre es Juan Sebastián Cobos.
Mientras exponía brevemente su hoja de vida, el salón B212 se llenaba, cuando
observé a la puerta pude ver una muchacha de pelo castaño, iba vestida de
negro, recorrió el salón buscando un lugar, finalmente lo encontró, junto a la
puerta.
Luego, el profesor Cobos,
asignó un trabajo, debíamos dibujar en un papel un objeto inanimado con
el que nos representaremos. Miré a mis compañeros y una imagen apareció
inmediatamente en mi cabeza, dije " voy a dibujar una montaña rusa porque
soy una roller coaster de
emociones" mis amigos se rieron. Después de esto, observé a mi amigo
Gabriel, estaba preocupado porque no sabía qué dibujar, se decidió por un
billete, según él, representando su ambición. Lo cual me causó mucha gracia, pues pensé que
la persona que lo describiera podría pensar que es una persona materialista.
Mientras el profesor
esperaba que termináramos de explotar nuestras capacidades artísticas, un
muchacho, de aproximadamente 20 años, se asomó a la puerta del salón. El
docente le dijo " ¿sí es tu clase?" Negó con la cabeza y se alejó. Al
parecer, este sujeto y la mujer castaña del principio del escrito se conocían,
pues justo cuando lo vio irse tomó su bolso y se retiró con la cabeza gacha.
Debo admitir que me causó mucha gracia. Gran parte de la comunidad
universitaria ha pasado por la vergüenza de entrar a un salón incorrecto, pero
no esperaba que le pasara a tres personas en un mismo día. La última
protagonista de este acontecimiento tuvo una entrada épica. Ingresó al salón
con bastante seguridad, el profesor le agitó la mano mientras ella miraba hacia
la parte de atrás del aula buscando a alguien (aparentemente), cuando su búsqueda
visual culminó preguntó, ¿qué clase es esta? Mientras se encontraba en el
frente de salón. Investigación Social, respondió el profesor, abrió un poco los
ojos y dijo " ay no" simplemente salió mientras todos nos reíamos.
Luego, el profesor Juan
Sebastián Cobos, recogió nuestros dibujos y los repartió. Cada uno debía decir
qué podía inferir del artista a partir de su trabajo y sus trazos. A mí me
correspondió un balón de fútbol, para ser sincera, no logré obtener mucha información
a partir de ello, a comparación de algunos de los ejemplos que el docente leyó
cuando terminamos el ejercicio. Justo en ese momento, cuando el maestro leía
algunos ejemplos, salió mi dibujo. La verdad estaba un poco nerviosa porque no
sabía qué podrían haber escrito de mí y me preocupaba que fuese algo malo. Sin
embargo, la persona se acercó bastante a mi descripción, dijo que era una
persona que le gusta la adrenalina y que probablemente había ido a muchos
parques de diversiones. En realidad, no he viajado tanto, pero me gustaría. Recuerdo
perfectamente cuando el profesor nos contó su historia, sus padres lo querían
en el ejército, hizo todas las pruebas y estuvo a punto de ser parte de la
Fuerza Aérea, sin embargo, el destino le preparó algo diferente, en la última
prueba una psicóloga le pidió que dibujara la perspectiva de si mismo en cinco
años, inconscientemente una cara triste
protagonizó su retrato. Hasta ahí llegó su carrera militar, la experta le
explicó que en él podía ver que los estaban obligando a estar allí y que no era
lo que realmente quería en su vida.
Una vez finalizado este
ejercicio vimos la manera en que se va a desarrollar la clase. Algo que llamó
mucho mi atención es la pirámide del aprendizaje. El profesor nos explicó como
la manera de estudiar los contenidos se puede quedar en nuestra memoria por más
o menos tiempo dependiendo de la técnica que se use; lectura, escritura,
audiovisual. Por ende, así trabajaremos la clase, debemos recordar para poder
comprender y luego aplicar, así tendremos un conocimiento más claro y duradero
en nuestra mente. Me llamó la atención
el hecho de que lo audiovisual se conserve en la memoria por mucho más tiempo,
pues siempre me preguntaba por qué era tan fácil para mí recordar cientos y
cientos de películas con sus detalles, mientras que no recordaba los nombres de
algunos personajes en los controles de lectura. Ahora lo sé.
Finalmente, el profesor
explicó que reiteraríamos los temas de la clase de diferentes formas para poder
aplicar esta teoría a nuestra vida universitaria.
Cuando faltaba poco para el
final de la clase, nos asignaron la tarea debíamos escribir un texto de 1200
palabras contando qué hicimos en la clase, además, escribir lo que podíamos
decir del compañero que hizo la descripción de nuestro dibujo. También nos
indicó el blog de la materia para realizar actividades y tenerlo en cuenta. Por
cierto, twitter será una herramienta fundamental para la materia.
A las 12 de la tarde, quienes
no habían recibido su dibujo pasaron al
frente por él y se retiraron. Así finalizó nuestra primera clase de
investigación social.
Descripción de letra:
Debo comenzar por el tamaño de
la letra, puedo apreciar que mi compañero es una persona tímida, introvertida,
pues su letra es pequeña, además, veo que con un mínimo esfuerzo puede lograr
un gran rendimiento en las actividades que haga en su vida. Respecto a la
inclinación de su letra, en este caso vertical,
se puede decir que es una persona equilibrada, piensa lo que dice y lo
que hace con detenimiento, tiene la capacidad de equilibrar la mente y los
sentimientos, una característica muy valiosa, desde mi perspectiva.
Esta persona es un poco
confusa respecto a la dirección que van las líneas de su texto, empieza muy
recto, lo que me dice que es una persona equilibrada, sin embargo, a mitad del
texto sus líneas toman forma de ola. Por ende, me atreveré a decir que su
estado puede ser variable, puede cambiar fácilmente su ánimo. En cuanto a la
distribución del papel me alegra decir que puede ser ordenado, de vez en cuando
se descarrila, pero la mayoría del tiempo conserva un equilibrio. Su escrito me
permite decir que es una persona centrada y emotiva, también puede tener rasgos
instintivos, aparentemente no tiende a ser infiel y su letra muestra que es una
persona honesta.
Finalizaré con una frase que
captó por completo mi atención
“Según el estado de ánimo a
mano escribe lo que la mente quiera”
En ocasiones, sin darnos
cuenta, expresamos incluso más de lo que queremos. Considero que las palabras
tienen una gran importancia en la vida de todos, tanto las que dices como las
que piensas y escribes, mucho se sabe de una persona por su manera de
expresarse, escribiendo o hablando. “de la abundancia del corazón habla la
boca”.
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