miércoles, 7 de febrero de 2018

Bitácora 2 : ¡Comuniquen comunicadores!




¡Comuniquen comunicadores!

Aquella mañana  del primero de febrero sentí que gasté años de mi vida recorriendo el esplendor del puente amarillo, al igual que la mañana anterior, y la anterior a esa, ¿soy yo o ese puente se hace eterno cuando pones un pie sobre él?

Pongámonos  en situación: son las 9:58 am, tienes clase de 10, y no cualquier clase, ves investigación social en el salón B212 el lugar donde si te demoras en llegar te quedas sin puesto. Por ende,  te pones en actitud y caminas más rápido. Sin embargo, hay gente (aparentemente) muy responsable que se dirige a clase de 11 con mucha anticipación por lo que deciden tomarse su tiempo para contemplar la autopista norte, justo en frente tuyo, Dios, ¡qué desespero! Pero bueno, respira hondo, pide permiso y sigue.

Por fin entré, estaba a punto de cruzar el puente gris cuando vi que el profesor iba solo unos pasos en frente de mí sosteniendo un café, un tinto, o bueno, una bebida caliente, me relajé y lo seguí hasta el edificio B, de un momento a otro desapareció de mí vista.  Así que solo subí las escaleras siguiendo mi rumbo. Vi a mis amigos fuera del salón, pues la clase anterior no había culminado, esperamos un poco  y entramos,  todo normal.

En frente del salón estaba Valentina Sánchez, una compañera de mi semestre, se presentó como la monitora de la clase, nos dio algunos consejos respecto a la importancia de la asignatura pues abría paso para ver “Análisis de la Comunicación” y daba herramientas para una clase llamada “proyecto de grado”. Escuché esas palabras grado y proyecto y me desconecté por un instante de lo que decía. Simplemente me podía concentrar en lo efímero que es el tiempo, es como si ayer hubiese entrado a la universidad, a formar lo que va a ser mi futuro y ya debo pensar en mi grado, ¡qué presión, qué nervios!  Pero bueno, siento que voy por un  buen camino, da miedo pero superar el miedo es lo que te lleva a la trascendencia, según Olanka Petrovska, mi profesora de Core, y le creo.

Natalia, levanta la mano y lee, eso me quedó claro ese día ¿por qué? Se preguntarán. Fácil, si participas te va mejor, mejor es lindo y está bien. La clase comenzó con esta lección pues casi nadie, excepto una niña que ya había tenido clase con Juan Sebastián Cobos, se postuló para leer una bitácora. Para muchos será normal que la personas sean tímidas y no quieran participar, solo hay un problema, quienes no nos animábamos a leer estamos preparándonos para ser comunicadores.


Vamos a las bitácoras, la de mi amiga Juana  Gamboa fue la primera, nunca podré sacar de mi mente al muñeco de alpinito al que tanto referenciaba. Luego, un muchacho se postuló para que leyeran su texto, recuerdo dos cosas de él. Primero, tiene un mejor amigo, Mateo, creo, y algo pasó con su puesto hay dos opciones o tiene un excelente compañero que pensó en él o simplemente lo habían dejado en el olvido la clase anterior. Segundo, mencionaba mucho twitter en su texto así que me dio curiosidad, nunca se sabe, podríamos tener un personaje famoso en clase. Me sorprendí, tiene más de 23 mil seguidores en su cuenta. No soy muy fan de esta red social pero es número alto.

Regresando a la clase surgió la frase “La lectura hace al hombre completo; la conversación ágil y el escribir, preciso” Sir Francis Bacon Mientras el grupo analizaba la frase, surgieron ideas bastante coherentes, como que si no empezamos a mostrar lo que escribimos y hacemos desde ahora, no tendremos un futuro muy brillante en nuestras carreras, que están hechas para compartir, compartir cosas valiosas. Y para hacer algo valioso es importante la práctica.  La práctica hace al maestro así que ¡A comunicar se ha dicho!

Después de la reflexión vino el tema “comunicar ideas”  de allí surgió  un tip del profesor “Niñas escojan un hombre conversador, porque qué pereza alguien que no sepa llevar una conversación”  Tiene razón.  Las ideas pueden cambiar al mundo y lo han hecho desde la existencia del hombre, pero son inútiles si no las sabemos expresar. Y para ayudarnos a perder el miedo a hablar en algún momento del semestre tendremos 10 minutos de fama para exponer en frente del salón.

Luego surgió el tema de la “netiqueta” que es el conjunto de  normas de comportamiento en internet. Recuerdo muy bien que el profesor nos pidió buscar cuáles eran algunas de estas normas. Siempre saludar, despedirse y dar las gracias, es algo que las personas suelen olvidar. Otro, que me causó mucha gracia, es el de evitar tener muchos archivos llamados “ final” “final final este sí” “final ya no más definitivo” “final ya no más definitivo 2”. Mi computador está infestado de archivos así.  No enviar archivos tarde también es importante, es muestra respeto hacia el receptor. Si algún día leen esto, profesores que me he encontrado en la vida, lamento las veces que envié trabajos tan al límite.

Ahora, era tiempo de crear un blog para subir nuestras bitácoras semanales, 1200 palabras expresando lo que vivimos cada jueves de 10 de la mañana hasta el mediodía. ¡Qué difícil es!   En algunas ocasiones la inspiración viene de no sé donde y las palabras simplemente fluyen, pero no siempre eres tan afortunado. Sin embargo, es un buen ejercicio te obligas a mirar detalles que en un principio no parecían importantes pero que pueden llegar a mejorar tus habilidades de escritura e investigación, además, abre el espacio para la reflexión. Si la tarea fuese describir lo que recordemos de la clase, sin un límite definido de palabras, seguramente la mayoría seríamos muy escuetos y en menos de 3 párrafos estarían explicadas dos horas de conocimiento.

  Estoy convencida que esta estrategia pedagógica es bastante útil, si a veces nos tomáramos el tiempo de escribir algunas cosas que nos pasan en la vida nos daríamos cuenta de las bendiciones que recibimos y de las que dejamos ir en ocasiones, vivimos en un mundo que cada vez anda más rápido, las redes sociales, las relaciones pasajeras, pueden llevarnos a omitir una bella realidad. Voy a intentarlo, quizá relatándome a mí misma todo lo que me pasa me dé cuenta de maravillas.

Continuando con la clase, debíamos publicar nuestra bitácora, y copiar el link en twitter, etiquetando a @profesabana. Cuando veo las cuentas de mis amigos me doy cuenta que tal vez no uso la mía de la mejor manera, se ha convertido en un usuario para compartir trabajos de #comsabana. De hecho es una herramienta muy buena, expresar sentimientos, ideas, emociones, en unos cuantos caracteres, además de mejorar nuestra capacidad de síntesis, nos permite comunicar rincones desconocidos de nuestro pensamiento.

Se acabó la clase, terminé de crear mi blog (que por cierto se me dificultó un poco, no es una herramienta difícil de manejar pero siento que me esconde sus opciones avanzadas aún me pregunto cómo cambiar la fuente del título), y lo compartí, hoy me pregunto de quiénes serán las trece visitas que tiene. Pues quienes sean los interesados en leer mi jornada de cada jueves, aquí hay otra entrega, está me gustó más. Al fin y al cabo esa es la idea, ir mejorando la comunicación.
                                                                                                                   

Natalia Prada Barrera

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrega final

Bitácora final  Link del proyecto final:   https://youtu.be/choNiSrlTQ4 Esta será mi última bitácora. Aquí está plasmado todo lo qu...